Internet de las cosas: cada vez más dispositivos están conectados a Internet: desde teléfonos inteligentes y tablets hasta electrodomésticos y sistemas instalados en autos, hospitales y almacenes. Estos dispositivos reciben datos sobre el entorno, la ubicación, el movimiento y la temperatura que pueden ser aprovechados por empresas de fabricación, salud, comercio minorista, seguridad, transporte y otras industrias.