pueden enfrentar sanciones profesionales como multas, suspensión o inhabilitación de la licencia, ya que se incumplen las normativas vigentes y se afectan las responsabilidades del cargo, lo cual podría invalidar los informes y dictámenes de auditoría. Las consecuencias también se extienden a las empresas, que podrían ver afectada la credibilidad de su información financiera y en consecuencia, la toma de decisiones.