Para experimentar la plenitud, la quietud de la energía, cuando estás viviendo una emoción, no te dejes acaparar por ella, tómala en tu corazón, pon un poco de distancia agradeciéndola, y desde esta distancia, exponte a ella, hasta que te venga la emoción opuesta, complementaria.
Exponte también a la segunda emoción, sin dejarte acaparar por ella, tómala en ti corazón y siéntela.
Se va a producir una alquimia, una síntesis; tú en el centro de la energía, con plenitud y calma, con ambas emociones unidad y transformada en una nueva comprensión más amplia, fuente de más fuerza y de más alegría profunda
Estás realizando una experiencia mística. Esto es vivir el movimiento de espíritu