La red de acceso público se utiliza principalmente para proporcionar conexión a Internet y servicios de red en lugares accesibles para cualquier persona, sin restricciones específicas de acceso Hoteles, aeropuertos, cafeterías, centros comerciales, y plazas públicas, donde ofrecen puntos de acceso gratuito o abierto a Internet.
Bibliotecas, cibercafés y centros cívicos para facilitar el acceso de la comunidad a servicios digitales.