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La guerra del pacífico (1879–1884) - Coggle Diagram
La guerra del pacífico (1879–1884)
Orígenes del conflicto y ocupación de Antofagasta (1879)
Desde 1842 Chile explotaba guaneras al sur del paralelo 23°S sin oposición boliviana.
En 1866 se fijó la frontera en el paralelo 24°, con reparto de impuestos por salitre y guano.
El tratado de 1874 estableció que Bolivia no aumentaría los impuestos a empresas chilenas por 25 años.
En 1878 Bolivia desconoció lo pactado e impuso un nuevo impuesto a la Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta.
Ante el incumplimiento, el gobierno boliviano ordenó rematar las propiedades chilenas el 14 de febrero de 1879.
Chile envió al blindado Cochrane y la corbeta O’Higgins.
El 14 de febrero de 1879, tropas chilenas al mando de Emilio Sotomayor ocuparon Antofagasta sin resistencia, apoyados por la población (85% chilena).
El 1° de marzo Bolivia declaró la guerra y el 5 de abril Chile respondió declarando la guerra a Perú y Bolivia, tras revelarse la alianza secreta de 1873 entre ambos países.
Resumen
El conflicto nació por el incumplimiento boliviano al tratado de 1874 y el alza de impuestos al salitre. Tras el intento de rematar bienes chilenos, Chile ocupó Antofagasta el 14 de febrero de 1879, lo que llevó a la declaración de guerra de Bolivia y Perú.
Primeras operaciones navales y bloqueo de Iquique (1879)
La escuadra chilena, al mando de Juan Williams Rebolledo, bloqueó Iquique para presionar a Perú.
El plan chileno: dominar el mar mediante ataque directo a la flota enemiga en El Callao.
Williams, con limitaciones logísticas, optó por hostigar puertos del sur peruano, dejando en Iquique a la Esmeralda (Arturo Prat) y la Covadonga (Carlos Condell).
Perú, al mando de Miguel Grau (Huáscar) y Juan Guillermo Moore (Independencia), decidió romper el bloqueo.
Resumen
Chile inició el bloqueo de Iquique con naves antiguas mientras el grueso de la escuadra atacaba al norte. Perú respondió enviando al Huáscar y la Independencia para enfrentar a las fuerzas chilenas.
Combate Naval de Iquique (21 de mayo de 1879)
La Esmeralda de Prat enfrentó al blindado Huáscar en desigual combate.
Tras más de tres horas de lucha, Prat abordó al Huáscar y murió en el intento, junto con gran parte de su tripulación.
La Esmeralda fue hundida tras tres espolonazos.
El sacrificio permitió salvar un convoy chileno con 2.500 soldados que se dirigía a Antofagasta y mantener el suministro de agua vital para el ejército.
El heroísmo de Prat, Serrano y Riquelme encendió el patriotismo en Chile.
Resumen
La Esmeralda resistió heroicamente frente al Huáscar, siendo hundida tras el sacrificio de Prat y su tripulación. El combate levantó el espíritu nacional chileno y aseguró operaciones militares posteriores.
Combate Naval de Punta Gruesa (21 de mayo de 1879)
Simultáneo al combate de Iquique.
La Covadonga de Condell fue perseguida por la Independencia, superior en poder y velocidad.
Condell se replegó pegado a la costa hasta Punta Gruesa, donde la Independencia encalló en arrecifes.
La Covadonga abrió fuego causando graves daños, hasta que la nave peruana se rindió y fue abandonada.
La pérdida de la Independencia fue un golpe devastador para Perú.
Resumen
La Covadonga, con hábil maniobra, logró que la Independencia encallara en Punta Gruesa, provocando su destrucción. Esto equilibró las fuerzas navales entre Chile y Perú.
Consecuencias inmediatas de Iquique y Punta Gruesa
Aunque Chile perdió la Esmeralda, obtuvo una gran victoria moral y estratégica:
Inspiración patriótica y unidad nacional.
Pérdida irreemplazable de la Independencia para Perú.
Se mantuvo abastecido el ejército en Antofagasta.
El 21 de mayo marcó el inicio del camino a la victoria final.
Resumen
Los combates de Iquique y Punta Gruesa, aunque costosos, consolidaron la moral chilena y debilitaron seriamente a la marina peruana, equilibrando la guerra en el mar.