Estos se dividen en tres sectores: primario, secundario y terciario, los cuales se encargan de la producción en tres distintos niveles, los cuales van desde el autoconsumo, como lo es la ganadería, el sector secundario, que son actividades que usan maquinaria para transformar materias primas, y, por último, la terciaria, en la cual solamente se reciben productos y se venden.
Martínez (2018), pág. 35.