La participación privada en aeropuertos suele enfocarse en la gestión de servicios como el handling, concesiones comerciales (restauración, duty free, catering, combustible, etc.). El caso más representativo es la British Airport Authority (BAA), privatizada en 1987, que gestiona aeropuertos clave del Reino Unido como Heathrow, Gatwick, Stansted, Edimburgo y Glasgow, con planes de expansión internacional.