“Un objeto de aprendizaje debe estar constituido, como mínimo, por tres elementos internos: contenidos, que representan la información temática; actividades de aprendizaje, que permiten la interacción del estudiante con el conocimiento; y elementos de contextualización, que orientan el uso del recurso en un entorno educativo”
(Ministerio de Educación Nacional de Colombia, 2006, p. 4).