Conclusión personal: La investigación es fundamental para crear nuevos conocimientos que aporten al desarrollo de la sociedad. Sin embargo, la enseñanza y la práctica presentan algunas limitaciones debido a la mala mentoría de quien se supone que debería de enseñarla.
Llevar a cabo ésta práctica de manera adecuada ayuda a desarrollar ciertas habilidades que se pueden poner en práctica en la vida cotidiana, además de que también enseña a cuestionar lo que ya está previamente dicho. Ello no solamente aporta al área académica, si no que también lo hace al área política y social de un país.
Podría resultar interesante comenzar a cuestionarnos a quién beneficia el que no haya una buena mentoría y práctica de la investigación, al igual que resulta ideal la propuesta de comenzar a enseñarla desde edades tempranas para que las personas puedan llevar a cabo cambios en sus vidas sabiendo de dónde quieren partir.
Finalmente, considero que la metodología no solamente se lleva a cabo en la investigación, si no que en la práctica clínica puesto que la atención a nuestros consultantes también parte de una pregunta y se requiere una metodología para llegar a los objetivos deseados.