Influencias: La vanguardia nicaragüense se inspiró en las corrientes europeas como el futurismo, el dadaísmo, el surrealismo y el ultraísmo, adaptándolas a la realidad del país. También recibió influencia del contexto político, marcado por la ocupación militar estadounidense, lo que le dio un carácter nacionalista y crítico. Aunque rompió con el modernismo de Rubén Darío, tomó su herencia para transformarla en un estilo más irreverente. Además, se nutrió del paisaje, las costumbres y la cultura nicaragüense, así como de las propuestas renovadoras de otros movimientos latinoamericanos como la vanguardia argentina, chilena y peruana.