El entorno físico influye directamente en la probabilidad de que se emitan ciertos grupos de respuestas verbales. Estas respuestas, conocidas como tactos, pueden referirse a hechos del presente, pasado o futuro, y se ajustan según el momento temporal en que se formulan las preguntas. (Gutiérrez Domínguez, García García, Gómez Bujedo & Pérez Fernández, 2017, p. 247)