" Protegen los intereses no patrimoniales, como el hecho de que se pueda impedir que la creación sea modificada o que determinado derecho sea reivindicado por el creador, teniendo en cuenta que la mera expresión de la obra le otorga dicha prerrogativa". (Bernal & Conde, 2017, p.3)
Son personales e irrenunciables, lo que significa que pertenecen exclusivamente al autor y no pueden cederse ni venderse. Su función es proteger el vínculo entre el autor y su obra, reconociendo su paternidad intelectual y asegurando que se respete la integridad de la obra. Incluyen, por ejemplo, el derecho a que se mencione su nombre, a oponerse a modificaciones que alteren su sentido, y a decidir si la obra se divulga o no.
-
-
-
-
-