En general, la calidad del agua en Panamá es buena, especialmente en las áreas urbanas, donde el agua del grifo es segura para beber. La Autoridad del Canal de Panamá, en particular, mantiene altos estándares de calidad y saneamiento, contribuyendo a la potabilidad del agua en la Ciudad de Panamá y otras áreas. Sin embargo, existen problemas en algunas zonas, como en Bocas del Toro, donde el acceso a agua potable confiable puede ser limitado. Además, algunos ríos que atraviesan la ciudad presentan niveles de contaminación, especialmente los que no cuentan con un adecuado manejo de aguas residuales.