Desarrollo durante la niñez media, la adolescencia y la edad adulta: La poda sináptica continúa durante la niñez media y la adolescencia y la mielinación se sigue produciendo incluso durante la década de los veinte años: durante esta etapa, diversas partes del cerebro, en especial los lóbulos frontales y temporales, el hipocampo, la amígdala y el cuerpo calloso (todos de suma relevancia en el desarrollo del pensamiento y el aprendizaje) crecen sustancialmente en tamaño. Al final de la adolescencia, los lóbulos frontales presentan una avanzada maduración, lo que permite mejorías en la atención, planificación y control de los impulsos. En la pubertad, cambian los niveles hormonales (estrógeno y testosterona) que afectan la maduración de las estructuras cerebrales y la eficacia de los neurotransmisores. Trastornos como bipolaridad y esquizofrenia aparecen en la adolescencia y edad adulta a causa de estructuras cerebrales dañadas o niveles anormales de neurotransmisores que no hacen su aparición hasta ya pasada la pubertad.