El verbo en la narración cumple con la función de expresar las acciones, estados o procesos que ocurren en la historia. Los verbos nos cuentan qué hacen los personajes, cómo se sienten, qué sucede en el tiempo del relato y cómo avanza la trama. Sin los verbos, la narración sería estática, porque no habría movimiento ni desarrollo. Además, los tiempos verbales (pasado, presente, futuro) ayudan a situar los hechos en un momento específico y a darle ritmo y dinámica al cuento.