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Sistema cardiovascular II - Coggle Diagram
Sistema cardiovascular II
Sistema linfático
Nodos linfáticos:
Los nodos linfáticos son órganos ovalados de tejido linfático que filtran la linfa. Reciben vasos aferentes y la drenan por vasos eferentes que salen por el hilio. Están rodeados por una cápsula fibrosa con tabiques internos que delimitan folículos linfoides. Se agrupan en regiones como la axila o la ingle y pueden oscurecerse por antracosis en el tórax.
Terminación:
La linfa del cuerpo drena principalmente en dos conductos terminales: el conducto torácico (izquierdo) y el conducto linfático derecho. Ambos desembocan en las venas yugulosubclavias correspondientes. A ellos confluyen los principales troncos linfáticos: yugulares, subclavios, broncomediastínicos, lumbares e intestinales.
En el ser vivo
: En condiciones normales, los vasos y nodos linfáticos no son visibles, aunque algunos superficiales pueden palparse en personas delgadas. Se vuelven visibles o aumentan de tamaño cuando están inflamados, como en casos de linfangitis. Los nodos se hipertrofian ante infecciones o enfermedades propias del tejido linfático, como linfomas. También pueden alojar células cancerosas cuando drenan un órgano afectado, lo que indica diseminación tumoral.
Concepto general
El sistema linfático está compuesto por órganos linfáticos primarios, secundarios y vasos linfáticos, los cuales transportan linfa y quilo desde los tejidos hacia el sistema venoso.
Los vasos linfáticos se originan en capilares de extremo cerrado, más anchos que los sanguíneos, y forman redes que desembocan en troncos y conductos linfáticos. Su estructura interna es similar a la de las venas.
En su trayecto, la linfa atraviesa los nodos linfáticos (órganos secundarios) que la filtran y cumplen funciones inmunológicas, actuando como barreras frente a infecciones o diseminación tumoral.
Están presentes en todos los tejidos irrigados, con excepción de la placenta y el sistema nervioso central.
Muchos vasos linfáticos tienen válvulas que evitan el reflujo; su forma puede ser irregular por dilataciones cuando las válvulas están presentes o recta si carecen de ellas. La insuficiencia valvular puede causar reflujo de linfa y edemas.
Los vasos linfáticos se anastomosan entre sí y generalmente acompañan a las venas, ubicándose tanto en planos superficiales como profundos.
Circulaciones mayor y menor (circulaciones sistémica y pulmonar)
William Harvey demostró en 1628 que la sangre circula desde el ventrículo izquierdo hacia la aorta, distribuyéndose por todo el cuerpo, excepto los pulmones.
En los capilares de los órganos se producen intercambios fisicoquímicos vitales para los tejidos; la sangre resultante es recogida por las venas y llevada al atrio derecho a través de las venas cavas superior e inferior.
Del atrio derecho, la sangre pasa al ventrículo derecho, que la impulsa al tronco pulmonar y de allí a los pulmones.
En los pulmones, la sangre venosa libera dióxido de carbono y se oxigena; luego regresa como sangre arterial al atrio izquierdo por las venas pulmonares.
Del atrio izquierdo, la sangre pasa al ventrículo izquierdo, cerrando así el circuito sanguíneo.
El corazón derecho transporta sangre venosa hacia los pulmones, mientras que el corazón izquierdo distribuye sangre oxigenada al resto del cuerpo.
La sangre circula en un único sentido: se aleja del corazón por las arterias y retorna por las venas.
Las válvulas auriculoventriculares evitan el reflujo desde los ventrículos hacia las aurículas, y las válvulas pulmonar y aórtica impiden el retroceso de la sangre desde las arterias hacia los ventrículos.
La gran circulación o sistémica incluye el ventrículo izquierdo, la aorta, sus arterias, los capilares y las venas que llevan sangre al atrio derecho; en ella desembocan los vasos linfáticos (conducto torácico a la izquierda y linfático derecho a la derecha).
La pequeña circulación o pulmonar incluye el ventrículo derecho, la arteria pulmonar y sus ramas, los capilares pulmonares, las venas pulmonares y el atrio izquierdo.
En la circulación pulmonar, las arterias llevan sangre venosa y las venas sangre oxigenada, lo opuesto a lo que ocurre en la circulación sistémica.