Entre los principales avances se destacan la máquina de vapor, el uso del carbón como fuente de energía, el desarrollo del telar mecánico, y más tarde, la incorporación del ferrocarril y la metalurgia moderna. Esto permitió una producción masiva, mayor velocidad de transporte y una creciente urbanización, ya que millones de personas se trasladaron a las ciudades en busca de empleo.