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Historia de la Moral Cristiana - Coggle Diagram
Historia de la Moral Cristiana
Desde el siglo I al siglo IV
: Orígenes de la Moral Cristiana
Iglesia primitiva, persecuciones, fuerte influencia del judaísmo y filosofía griega.
Corrientes y autores clave:
Autores alejandrinos (como Clemente de Alejandría y Orígenes):
Moral centrada en la imitación de Cristo, vida ascética.
Integran Biblia con filosofía griega (estoicismo, platonismo).
Padres africanos:
Tertuliano (rigorismo): fuerte oposición al pecado, disciplina moral.
Cipriano (pastoral): preocupación por la comunidad, perdón.
Lactancio: presenta una ética más filosófica, con argumentos racionales.
Padres apostólicos
Ignacio de Antioquía, Clemente de Roma: moral unida a la fe vivida y al martirio.
Didajé: ética basada en la “retribución de los dos caminos” (camino de vida y camino de muerte).
Ambrosio de Milán y Agustín de Hipona
Comienzan la sistematización de la moral.
En Agustín: lucha contra el pelagianismo, la caridad como eje de la moral cristiana.
Moral centrada en la gracia, la voluntad y el amor como motor de la acción.
Desde el siglo XIV al XVIII:
Baja Edad Media y Edad Moderna
Crisis y reestructuración de la teología moral.
Escuela de Salamanca (siglo XVI):
Temas nuevos: justicia económica, derecho natural, derechos humanos.
Francisco de Vitoria, Domingo de Soto: recuperación de Tomás de Aquino.
Jansenismo y luteranismo:
Visiones más pesimistas de la naturaleza humana y de la moral.
Fuerte acento en la gracia, la predestinación y la culpa.
Casuística y manuales penitenciales:
Nacen los sistemas morales: probabilismo, laxismo, rigorismo.
Manuales para confesores con casos concretos (casuística).
Se desarrolla la moral como disciplina jurídica y confesional.
San Alfonso María de Ligorio (siglo XVIII):
Equilibrio entre rigorismo y misericordia.
Enfoca la moral en la práctica pastoral, con atención a la conciencia y la intención.
Ockhamismo y voluntarismo:
Moral centrada en la voluntad de Dios más que en la razón.
Se acentúa el legalismo → lo bueno es lo que Dios manda.
Desde el siglo V al XIII:
Edad Media
Siglo XIII – moral escolástica (sistematización académica):
San Buenaventura (franciscano):
Importancia de la caridad como fuente de la vida moral.
Perspectiva más afectiva y volitiva.
Duns Escoto:
Primacía de la voluntad.
Subraya la libertad del ser humano y el papel central del amor a Dios.
Santo Tomás de Aquino (dominico):
Conceptos clave: ley natural, virtudes teologales y cardinales, libertad, conciencia.
Cristo como modelo moral.
Moral integrada en la teología → Dios como fin último.
Siglo VII al XII – transición práctica:
Moral monástica:
San Bernardo, San Anselmo: moral interiorizada, centrada en la vida espiritual.
Valor del deseo, intención y humildad.
Renacimiento intelectual en el siglo XII:
Pedro Abelardo: destaca la importancia de la intención.
Aparecen las Sentencias y las primeras Sumas teológicas (Pedro Lombardo).
Reaparece la filosofía moral clásica.
Libros penitenciales:
Manuales para confesores con listas de pecados y penitencias.
Moral basada en normas y castigos → enfoque legalista y externo.
Desde el siglo XIX hasta hoy:
Edad Contemporánea
Crisis del manualismo y renovación de la teología moral.
Renovación en el siglo XX (antes y después del Vaticano II):
Atención al contexto histórico y cultural.
Crítica a la moral legalista.
Influencia de las ciencias humanas (psicología, sociología).
Concilio Vaticano II (1962-1965):
Gaudium et Spes y Dignitatis Humanae.
Se reconoce la libertad de conciencia y la responsabilidad personal.
Moral centrada en la persona, la conciencia y la dignidad humana.
Manualismo moral (siglos XIX - mitad del XX):
Visión jurídica y estática de la moral.
Desconexión con la vida real y la libertad personal.
Enseñanza moral reducida a normas, pecados, confesión.
Después del concilio:
Opción preferencial por los pobres como criterio ético.
Ética de la responsabilidad (H. Jonas), ética del cuidado.
Teología moral personalista: relación, diálogo, autonomía.
Revalorización del papel del discernimiento y de la espiritualidad moral.