La geometría del triángulo, al menos los elementos principales de este tema, se encuentran a lo largo de toda la ESO. Es una obviedad decir que un alumno sabe qué es un triángulo desde los primeros años de la Enseñanza Primaria, y aprende a calcular su área relacionándolo con otras figuras al final del día.
Con el primer curso de Secundaria aprende las clasificaciones de los triángulo por ángulos y por lados, y la nomenclatura y propiedades más básicas de los triángulos rectángulos. En segundo de profundiza en estos conceptos y se introduce el Teorema de Pitágoras y sus aplicaciones directas para calcular lados y alturas allá donde se pueda dibujar un triángulo rectángulo. También se ven puntos notables del triángulo y sus elementos asociados: medianas, mediatrices, bisectrices...
Al Tercero de la ESO corresponde ya el teorema del cateto y el teorema de la altura y sus aplicaciones, introduciéndose en cuarto las razones trigonométricas de un ángulo agudo.
El alumno acabará en Bachillerato su relación con los triángulos al completar sus conocimientos de trigonometría plana y resolución de triángulos cualesquiera.