El síndrome constitucional es un conjunto de síntomas generales e inespecíficos como fiebre, fatiga, pérdida de peso y malestar general, que indican una alteración sistémica del organismo. Su importancia radica en que suele ser la manifestación inicial de enfermedades graves como infecciones crónicas, cánceres o trastornos inmunológicos. Entenderlo permite orientar el diagnóstico hacia la causa subyacente. Se relaciona con el resto de la unidad porque actúa como punto de partida para analizar la fisiopatología de diversas patologías, como las enfermedades inflamatorias, inmunodeficiencias y procesos neoplásicos, todos ellos potenciales generadores de estos síntomas.