Fue una mujer del siglo XVII que desafió las reglas de su época. Aprendió a leer desde niña, se convirtió en una brillante escritora y, para poder estudiar sin límites, se hizo monja. En el convento acumuló libros, escribió poesía, teatro y ensayos deslumbrantes. Cuando fue criticada por pensar demasiado, respondió con una carta legendaria: la “Respuesta a Sor Filotea”, donde defendió el derecho de las mujeres a estudiar.