En 1886, Alfonso XIII se convirtió en al rey de España, puesto que su padre (Alfonso XII) había fallecido 5 meses antes. Hasta que cumplió 16 años, en 1902, su madre María Cristina desempeñó el papel de regente. Su reinado duró hasta 1931, cuando estableció la Segunda República y se exilió a Roma, donde murió. Durante su reino fue una monarquía constitucional, pero su apoyo el régimen dictatorial del General Miguel Primo de Rivera (de España) lo que le convirtió en un símbolo de opresión de la clase trabajadora.