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Análisis de las corrientes historiográficas mexicanas del siglo XX -…
Análisis de las corrientes historiográficas mexicanas del siglo XX
Historiografía positivista
Se caracteriza por su enfoque en el rigor documental y el uso exclusivo de fuentes primarias.
Su objetivo es buscar la objetividad y los hechos que se pueden verificar.
Aunque ha recibido críticas, su metodología rigurosa ha dejado una huella duradera.
En cuanto a los exponentes, destaca Joaquín García Icazbalceta, quien, aunque no se consideraba un positivista estricto, fue influenciado por figuras como Ranke, Langlois y Seignobos.
Historiografía liberal
Pone énfasis en la historia política y en las grandes personalidades, con una fuerte influencia del pensamiento liberal. Su tema central es la construcción del Estado nacional
Su exponente clave en este ámbito es Daniel Cosío Villegas, conocido por su obra "Historia moderna de México".
Historia de las ideas
Este periodo se caracteriza por un enfoque filosófico y reflexivo que busca entender el pensamiento nacional a través de perspectivas europeas, con figuras destacadas como Gaos y Ortega y Gasset.
El objetivo principal es forjar una filosofía mexicana que se base en la identidad nacional, siendo José Gaos uno de sus exponentes más relevantes.
Influencia de la Escuela de los Annales
Con un enfoque en estructuras de larga duración, la historia total y la interdisciplinariedad.
En México, su impacto fue casi nulo hasta los años 60, pero tuvo un gran auge entre 1968 y 1989, estableciendo vínculos con el marxismo y la historia de las mentalidades.
Historiografía conservadora
A menudo llamada
"la otra historia
", se centra en defender una visión católica y tradicional de los acontecimientos históricos, criticando la versión oficial de la Revolución.
Sus temas incluyen la defensa de figuras y períodos que han sido rechazados por la historia liberal y revolucionaria, y su auge llegó a su fin en la década de 1960.
Historiografía de izquierda
Se caracteriza por su postura anticapitalista y antiimperialista, así como por su crítica al orden establecido. Sus enfoques abarcan desde la historia general hasta estudios de clase y estructura.
Se puede dividir en dos fases: una primera etapa ideológica y otra más científica durante los años 70 y 80, con autores como Teja Zabre, Ramos Pedrueza y otros
influenciados por el marxismo.
Historia de las mentalidades / vida privada
Se estudian las actitudes colectivas, los símbolos y las representaciones. Aunque ha sido criticada por su vaguedad conceptual, esta perspectiva resulta útil para comprender lo colectivo y cotidiano.
Nueva historia política
Amplía el análisis a nuevas estructuras, actores y prácticas políticas, utilizando métodos como la larga duración, la prosopografía y la interdisciplinariedad.
Una autora clave en este ámbito es María Fernanda García de los Arcos.
Historia conceptual y hermenéutica
Se centra en el estudio del lenguaje y la semántica de los conceptos históricos, así como su evolución a lo largo del tiempo.
Entre los autores destacados se encuentran José Gaos como antecedente y Luis A. Torres Rojo.
us aportes han llevado a una renovación teórica que prioriza la comprensión sobre la mera explicación.
Teoría de la dependencia y nuevos enfoques
Se hace una crítica al modelo de desarrollo capitalista desde la perspectiva de América Latina, abordando temas como las estructuras económicas y sociales, la desigualdad y la dependencia.
También se observan derivaciones como el impacto del posmodernismo y la fragmentación de métodos.