La cultura barroca y colonial incentivó el culto a lo que el catolicismo llamaba Postrimerías: cielo, infierno y purgatorio. Estos tres conceptos siguen creando una mirada del mundo. La sala que visitan los estudiantes de la corporación se llama, Persistencia del dogma, y está estructurada a partir de estos tres ejes, el cielo (ordena el suelo), el purgatorio (es ahora) y el infierno (son los otros). Los otros, trans, animales, montañas, ríos, campesinos, negros, indígenas, condiciones de discapacidad, neurodiversos, niños, mujeres.
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Carlos Mario Gallego Arango, 1959
La relación con el otro no puede ser de dominio, la relación con el otro debe ser emancipadora. La dominación patriarcal es la antítesis de libertad. El otro me exige una postura de responsabilidad ética que lo reconozca y lo afirme en su dignidad, que no lo niege, ni lo subsume.