Los ordenadores saben interpretar bits y bytes. Un bit equivale a un estado del código que puede corresponder bien a uno o bien a cero. De ahí procede su nombre, ya que hace referencia a binary digit, es decir, dígito binario o cifra binaria. En cambio, un byte es igual a ocho bits. Explicado de una forma sencilla: los ordenadores no son más que calculadoras que trabajan con estas unidades, realizando cálculos. Cuando queremos calcular algo, convertimos números decimales al sistema binario.