Las fases de un problema permiten abordarlo de forma ordenada e incluyen: identificarlo, definirlo con claridad, analizar sus causas, proponer soluciones, elegir la más adecuada, aplicarla y evaluar los resultados. Por otro lado, los requerimientos son las condiciones necesarias para resolverlo, como tener información confiable, recursos disponibles y el compromiso de los involucrados.
-
-
-
Actividades del proyecto
-
-
Deben ser específicas, medibles y alcanzables.