Please enable JavaScript.
Coggle requires JavaScript to display documents.
GRUPOS - Coggle Diagram
GRUPOS
FORMACIÓN Y DESARROLLO DEL GRUPO
Los grupos se forman cuando las personas perciben o creen que pueden lograr algo en conjunto más que mediante la acción individual, o cuando ven al grupo como un medio para satisfacer ciertas necesidades, las cuales pueden ser muy variadas y relacionarse en distinto grado con las metas oficiales del grupo.
Shaw señala que las principales razones por las cuales las personas se unen
a un grupo son:
La persona puede unirse a un grupo para satisfacer sus necesidades de afiliación o de interacción social.
La persona puede sentirse atraída por las actividades que realiza el grupo.
La persona puede sentirse atraída por las metas del grupo.
La persona puede unirse a un grupo debido a que lo ve como una posibilidad para lograr ciertas metas ajenas al grupo mismo.
La persona puede sentirse atraída hacia individuos particulares que son miembros del grupo.
Baron y Byrne distinguen las siguientes razones principales por las cuales las personas se integran a grupos:
Los grupos ayudan a satisfacer la necesidad de seguridad, o sea,
pueden proporcionar protección contra diversos peligros y amenazas.
La pertenencia a grupos también contribuye al establecimiento de una identidad social positiva, o sea, llega a ser parte del autoconcepto.
La pertenencia a un grupo a menudo proporciona conocimiento e
información que no sería obtenible de otra manera.
Los grupos ayudan a lograr metas y realizar tareas que no pueden lograrse o realizarse individualmente.
Los grupos ayudan a satisfacer importantes necesidades sociales y psicológicas, tales como pertenecer y recibir atención y afecto.
Bales plantea que los grupos intentan mantener un equilibrio a través de tres etapas.
Evaluación.
Es aquella en que el grupo desarrolla un patrón común para evaluar el problema.
Control.
Consiste en la lucha de los miembros por ejercer influencia a
medida que el grupo intenta realizar su tarea.
Orientación.
Es aquella en la cual los miembros llegan a una definición común del problema.
Shaw (1986) plantea una secuencia de cuatro fases que
serían más o menos comunes a diversos tipos de grupos:
Conflicto.
Se producen diversos desacuerdos y se polarizan las actitudes respecto a aspectos personales y al tema de la autoridad de los miembros del grupo.
Regulación.
Se busca resolver los conflictos, buscar consensos, disminuye la polarización y se establecen nuevos estándares de conducta y de roles.
Formación.
Al principio existe alguna inseguridad y el grupo se preocupa de lograr una orientación y organización adecuadas.
Desempeño.
Se desarrollan y afianzan las estructuras y funciones
del grupo, facilitando el logro de las metas grupales.
Worchel y otros en 1992, al igual que Shaw, estos autores plantean que el proceso es bastante homogéneo, a pesar de las diversidad de grupos estudiados, y comprende seis estadios:
Identificación con el grupo.
Marca el inicio del nuevo grupo, y se caracteriza por el establecimiento de barreras frente a otros grupos, el fomento de la conformidad con las normas grupales, y el estímulo a la competición con otros grupos. La pertenencia al grupo incide fuertemente en la identidad individual.
Productividad grupal.
Adquieren primacía los objetivos grupales, y se produce una consecuente diferenciación entre los integrantes basada en su capacidad para realizar las tareas que llevarán al logro de esos objetivos.
Suceso precipitante.
Sucede algo que proporciona la señal para la formación de un nuevo grupo y el abandono del antiguo, con expectativas de un cambio positivo.
Individualización.
Adquiere preeminencia la consecución de objetivos individuales y se forman subgrupos. Se aplican reglas de equidad: a cada uno según su contribución. Cambia radicalmente la actitud hacia otros grupos, buscando activamente una interacción colaborativa con ellos.
Período de descontento.
Los individuos que acabarán formando el nuevo grupo se sienten insatisfechos con su pertenencia a un grupo previo.
Declive grupal.
Surgen cuestionamientos acerca del valor del grupo, aumentan las desconfianzas entre miembros del grupo y se intensifican las luchas entre subgrupos.
ESTRUCTURAS Y PROCESOS DE GRUPO
Cuando un grupo de personas comienza a interactuar, empiezan a aparecer diferencias individuales consistentes entre ellas. Algunas participan más en las discusiones de grupo que otras, algunas reciben más atención de parte de los otros miembros del grupo, algunas son más conciliadoras que otras, algunas parecen adquirir más influencia que otras sobre los restantes miembros del grupo, etc.
Se desarrollan diferenciaciones entre los miembros del grupo que sirven de base para la formación de la estructura.
La expresión "estructura de grupo" se refiere al patrón de relaciones entre las partes diferenciadas del grupo.
Ya que un grupo puede ser diferenciado en una variedad de dimensiones, es posible concebir varias estructuras de grupo, sin embargo se considera que los diversos patrones de relaciones entre las diferentes unidades constituyen una estructura organizacional integrada y unitaria.
De acuerdo a Baron y Byrne, hay cuatro aspectos esenciales en un grupo, desde el punto de vista de cómo el grupo influye sobre sus miembros.
Estatus.
Se refieren al prestigio asociado a las distintas posiciones que ocupan las personas en el grupo. Cada persona ocupa una posición en el grupo, la cual corresponde a la caracterización total de las partes diferenciadas asociadas con esa persona en particular.
Cada posición en el grupo es evaluada por los miembros del grupo, incluyendo el ocupante de esa posición, en términos de su prestigio, importancia o valor para el grupo, y esas evaluaciones determinan el estatus del ocupante de la posición.
El estatus asignado a una posición por los miembros del grupo es el resultado de muchos aspectos de la estructura de grupo, y está estrechamente relacionado con el rol que se espera que desempeñe el ocupante de esa posición, así como con aspectos de poder y liderazgo.
En la mayoría de los grupos existen diferencias de estatus que dan lugar a una estructura de grupo jerárquica, en que las distintas posiciones están ordenadas respecto al estatus, aunque es posible que dos o más posiciones tengan igual estatus en el grupo.
Se asigna un determinado estatus a una posición particular
independientemente de quién sea el ocupante de esa posición, y se espera que él o ella realice ciertas conductas independientemente de quién sea, por lo cual la estructura de grupo tiende a ser estable en el tiempo.
Pueden existir ocasiones en que se asigne un estatus a una persona por ciertas condiciones personales, por lo cual es posible que dos personas que ocupen la misma posición puedan tener distintos estatus dentro del grupo.
Las diferencias de estatus en un grupo tienen efectos en diversos
procesos de grupo y en los comportamientos, tanto del ocupante de una posición determinada como de los otros miembros del grupo.
Roles.
Determinadas personas asumen diferentes tareas y se espera que realizan diferentes funciones para el grupo, es decir, desempeñan diferentes roles.
Algunas veces los roles son asignados de una manera formal y específica, en otras, ocasiones las personas pueden adquirir gradualmente ciertos roles sin que se les haya asignado formalmente.
Dentro de un grupo, diferentes personas gradualmente llegan a asumir ya sea roles orientados a la tarea o roles orientados a la relación. Bales observó la emergencia de otros roles, como el "conciliador", el "clarificador" y el "cuestionador".
Bales observó que los roles y actividades de las personas en un grupo son función tanto de sus estilos personales como de la naturaleza del grupo y sus tareas, planteando que los estilos conductuales de las personas en grupo pueden ser caracterizados en términos de tres dimensiones.
Positivo versus negativo.
Orientación hacia el grupo versus orientación individual.
Activo versus pasivo.
Los roles ayudan a clarificar las funciones y responsabilidades de las personas que pertenecen a un grupo, y es importante que esos roles estén claramente definidos.
Además, los roles constituyen una forma esencial en que los grupos moldean la conducta y pensamiento de sus miembros.
Sin embargo, también los roles pueden implicar algunos aspectos problemáticos.
Algunos miembros del grupo pueden experimentar conflicto de roles, derivado del hecho que deben desempeñar dos o más roles simultáneamente, o del hecho que un mismo rol requiere formas de conducta contrapuestas.
Debido a que los roles prescriben formas específicas de conducta, ellos pueden restringir la libertad individual y conducir a reacciones negativas de parte de los miembros del grupo.
Baron y Byrne presentan evidencia experimental que revela que los roles claramente definidos no siempre representan una ventaja para el funcionamiento del grupo, especialmente cuando el grupo enfrenta condiciones difíciles o tensionales.