La violencia digital se refiere a cualquier acto de violencia que se comete, agrava, facilita o amplifica a través del uso de tecnologías de la información y la comunicación, causando daño físico, psicológico o social. Esto incluye ciberacoso, ciberbullying, difusión no consentida de contenido íntimo, doxing, sextorsión y otros actos que vulneran la integridad y la seguridad de una persona.
- Ciberacoso (Ciberbullying)
Consiste en el uso de plataformas digitales para hostigar, intimidar o humillar a una persona de forma repetida. Esto puede incluir el envío de mensajes ofensivos, la difusión de rumores o la publicación de contenido vergonzoso sin consentimiento. A menudo se da en entornos escolares o laborales y puede tener consecuencias psicológicas graves para la víctima.
- Sextorsión
Es una forma de extorsión en la que una persona amenaza con difundir imágenes o videos íntimos de otra, obtenidos con o sin su consentimiento, a menos que se cumpla con sus demandas, que pueden incluir dinero, favores sexuales o más material íntimo. Este tipo de violencia digital puede tener repercusiones devastadoras para las víctimas, que pueden experimentar vergüenza, culpa y miedo a la exposición pública.
- Grooming
Se refiere al proceso mediante el cual un adulto establece una relación en línea con un menor de edad con el objetivo de ganarse su confianza para explotarlo sexualmente. Los perpetradores suelen utilizar identidades falsas y técnicas de manipulación emocional para solicitar imágenes sexuales o encuentros físicos. Este tipo de violencia digital pone a los niños y adolescentes en grave riesgo y puede tener consecuencias devastadoras para su bienestar emocional y psicológico.