En esta etapa, se desglosan las actividades principales en tareas más específicas y accionables, definiendo la metodología y secuencia lógica para su ejecución. Además, se establece una planificación detallada que asigna responsabilidades (quién), plazos (cuándo) y prioridades, mientras se incorporan hitos de control para monitorear el progreso, identificar desviaciones y ajustar el plan en caso de retrasos, garantizando así una gestión eficiente del proyecto de Business Intelligence.