El nombre de la semiótica proviene del griego semenion (“signo”), y fue acuñado por el filósofo inglés John Locke (1632-1704). Sin embargo, ya existía en ciertos ámbitos científicos, como el médico, en el que se empleaba más o menos como sinónimo de diagnóstico, es decir, como la interpretación de los signos que una enfermedad causa en el cuerpo humano..