Entre 1971 y 1973, los militares en Argentina fracasaron políticamente y económicamente. El presidente Lanusse intentó alejar a los militares del poder, lo que llevó al regreso de los civiles y de Perón. El 11 de marzo de 1973, Héctor Cámpora, del Frente Justicialista de Liberación, ganó las elecciones y fue declarado presidente el 30 de marzo. El 20 de junio, Perón regresó tras su exilio, pero la violencia entre facciones peronistas en Ezeiza mostró que la situación no mejoraría. El 13 de julio, Cámpora renunció y, el 23 de septiembre, Perón ganó las nuevas elecciones con más del 60% de los votos y asumió el poder, con su esposa, María Estela Isabel Martínez de Perón, como vicepresidenta. Durante su gobierno, se reactivó la alianza con los sindicatos a través del Acta de Compromiso Nacional, firmada por el ministro de Economía José Ber Gelbard y los sindicatos. Sin embargo, la violencia continuó, con el asesinato del secretario general de la CGT y otros líderes sindicales y peronistas.