"Cuando aún estaba lejos, su padre lo vio y, conmovido, fue corriendo, se echó al cuello de su hijo y lo cubrió de besos o como en el relato de mujer sorprendida en adulterio, donde los escribas y fariseos quieren lapidar a la mujer de acuerdo con la Ley de Moisés. Jesús, sin embargo, supera la lógica del pecado-juicio-castigo: El que de vosotros no tenga pecado, que tire la primera piedra"