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Dios es Amor - Coggle Diagram
Dios es Amor
Un Dios fiel que escucha a su pueblo
La fidelidad de Dios hacia el pueblo de Israel
Dios acompaña a los reyes de Israel y envía profetas para recordar su fidelidad
El exilio de Israel y la consolación de los profetas
Dios otorga una ley y una tierra al pueblo de Israel
La respuesta del pueblo de Israel a Dios
Jesús de Nazaret como cumplimiento de las promesas de Dios
La presencia de Dios en la Iglesia a pesar de las debilidades humanas
La oración como diálogo entre Dios y el ser humano
Dios guía y provee para el pueblo de Israel en momentos de dificultad
Dios como defensor de los afligidos y comprometido con los más desfavorecidos
Dios escucha el clamor de su pueblo y actúa en favor de los afligidos
La misión de personas llamadas por Dios para alimentar la esperanza
La liberación de la esclavitud de Egipto y la Alianza con Dios
El clamor del ser humano y la llamada de Dios
La importancia de escuchar la llamada de Dios en medio del clamor humano
El dios de Jesús
Jesús es la propia palabra de Dios
En la "pedagogía divina" Dios se comunica gradualmente con el ser humano hasta enviar a Jesús de Nazaret, la palabra definitiva. Jesús es un personaje histórico, no un mito, idea o valor, y la mejor manera de conocerlo es a través del Nuevo Testamento. Jesús es la culminación de la revelación, y verlo es ver a Dios mismo.
«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor»
Los Evangelios no son una biografía de Jesús, sino la experiencia de fe de quienes vivieron con Él y descubrieron un rostro de Dios nuevo: uno de perdón incondicional y misericordia infinita, incluso escandaloso. Como en el relato del padre bueno que perdona a su hijo pródigo, o en el relato de la mujer sorprendida en adulterio, donde Jesús desafía a quienes quieren castigarla a que tire la primera piedra si no tienen pecado.
Jesús nunca se identificó como "Dios", sino que lo llamó Padre. Se presentó como el Hijo amado de Dios, estableciendo una relación familiar con Él. Esta novedosa forma de concebir a Dios causó controversia entre los judíos.
En conclusión, el Dios de Jesús es el Dios del Amor y la experiencia de amar y ser amado remite a Dios, aunque sea silenciosamente, pues quien ama puede encontrar al Dios que se entrega desinteresadamente en la cruz y vence a la muerte por el Amor.