El individuo al nacer es una tábula rasa, lista para adquirir conocimientos desde la experiencia. Todo inicia por los sentidos (conocimiento sensible: oler, tocar, ver) evocando a los recuerdos sobre dicha experiencia (memoria sensitiva), evitando recaer en situaciones erradas y así finalmente, surja el conocimiento (epistemeóricos: científico), técnico, fronético: cuando la persona lo aplica, permea cambios (disciplinares y actitudinales) en sí mismo.