Casos similares abundan en nuestro medio: edificios públicos y comerciales, escuelas, templos y monumentos, estaciones y bodegas de ferrocarril están expuestos al deterioro, como la Garita de Metales (1885), y otros en alarmante decadencia, como la Escuela Superior de Agricultura Hermanos Escobar, de principios del siglo pasado, que fue banco de sangre durante la toma de Ciudad Juárez por los revolucionarios, en 1911
-