Son más intensos que los enlaces de Van der Waals, lo que hace que las sustancias que lo presentan tengan puntos de fusión y de ebullición más elevados. Se dan entre el hidrógeno de una molécula y un átomo de pequeño tamaño y muy electronegativo de otra, como el flúor, el oxígeno o el nitrógeno.
En el caso del agua, se forma un enlace entre un átomo de hidrógeno y el átomo de oxígeno de otra molécula, de manera que cada molécula de agua puede estar unida con otras cuatro moléculas.
Estos enlaces, relativamente fuertes, hacen que el agua, en condiciones ordinarias, sea un líquido. Su punto de fusión es más alto de lo que le correspondería por su masa molecular.