El objetivo del humanismo era promover el estudio y la valoración del ser humano, enfocándose en su dignidad, potencial y capacidad de razonamiento. Los humanistas buscaban fomentar el pensamiento crítico, estimulando el uso de la razón y la observación como métodos para adquirir conocimiento en lugar de aceptar ciegamente la autoridad. También pretendían redescubrir la antigüedad clásica para inspirar un nuevo enfoque en la educación y la cultura, abogando por un currículo que incluyera las humanidades, como la literatura, la filosofía y la historia, con el fin de formar individuos completos y críticos.
Adicionalmente, el humanismo promovía el avance de las artes y las ciencias, fomentando una cultura que celebrara la creatividad y el talento humano, y enfatizaba la dignidad humana al reconocer el valor y la importancia de cada individuo, destacando la capacidad humana para el progreso y la auto-mejora. En resumen, el humanismo buscaba colocar al ser humano en el centro del pensamiento y la educación, subrayando su capacidad para comprender y mejorar el mundo a través del conocimiento y la cultura.