La empatía y las relaciones ejecutivas se relacionan a través de la función comunicativa, es decir, el lenguaje de las emociones. Cabe resaltar que, en esta función, existen relaciones que se forman de manera simétrica y asimétrica, lo que construye la percepción de uno mismo a través de los demás. Este proceso se ve facilitado por las neuronas espejo, un tipo especial de células cerebrales que se activan tanto cuando realizamos una acción como cuando observamos a otros realizarla
En el grado 2°, María observa que Juanito está llorando porque a su mamá se le olvidó empacarle sus marcadores. Sin pensarlo dos veces, ella corre hacia él y lo abraza fuertemente.
La teoría de la mente facilita la empatía (sentir lo que otro siente). El lenguaje permite expresar esa empatía y desarrollar la compasión, motivando al niño a ofrecer apoyo.