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Análisis de los existentes - Coggle Diagram
Análisis de los existentes
La categoría de los "existentes" agrupa a todos los elementos que forman parte de la historia, divididos en personajes y ambientes. Los autores profundizan en tres formas de analizar a los personajes:
Personaje como Persona: Se define como una entidad con identidad psicológica y física, que presenta rasgos individuales. Esta identidad puede dividirse en:
Personaje plano: Con una personalidad unidimensional y sencilla.
Personaje redondo: Complejo y multifacético, con profundidad psicológica.
Personaje lineal: Muestra estabilidad y coherencia en sus características.
Personaje contrastado: Inestable, con rasgos contradictorios.
Personaje estático: Permanece igual a lo largo de la trama.
Personaje dinámico: Evoluciona o cambia a lo largo de la narrativa.
Personaje como Rol: Aquí el personaje se analiza en función del tipo que representa en la historia. Se enfoca en el papel narrativo más que en su psicología.
Protagonista: Figura central que impulsa la acción.
Antagonista: Representa una oposición a los deseos del protagonista.
Personaje activo: Aquellos que generan cambio.
Personaje pasivo: Aquellos que reaccionan a los sucesos.
Personaje como Actante: Desde una perspectiva abstracta, el personaje es un actante, una entidad cuya función es facilitar el avance de la historia. Cada actante ocupa un lugar específico en la estructura narrativa. Los principales actantes son:
Sujeto: Personaje que busca o se dirige hacia un objeto.
Objeto: Meta del sujeto.
Destinador: Otorga el objeto o impulsa al sujeto hacia él.
Destinatario: Personaje o entidad que recibe los beneficios de la narrativa.
Adyuvante: Ayuda al sujeto en su misión.
Oponente: Obstaculiza al sujeto.
Ambiente: El ambiente es el espacio que actúa como trasfondo de las acciones, y puede analizarse bajo criterios como:
Ambiente rico: Detallado y elaborado.
Ambiente pobre: Minimalista o vacío.
Armónico: Elementos equilibrados visualmente.
Disarmónico: Presenta contrastes y desequilibrios.
Histórico: Refiere a una época o lugar concreto.
Metahistórico: Abstracto o simbólico, sin referencia concreta.