En resumen, el texto describe cómo diferentes tipos de aprendizaje implícito se basan en la formación de asociaciones entre estímulos, respuestas y reforzadores. Estas asociaciones se codifican en redes neuronales específicas que involucran estructuras como la amígdala, los ganglios basales, el córtex prefrontal y el cerebelo. La dopamina, como neurotransmisor, modula la plasticidad sináptica y la actividad neuronal en estas áreas, siendo crucial para la adquisición y expresión de la conducta aprendida.