es un acuerdo en el que una parte (el proveedor) se compromete a prestar un servicio específico a otra parte (el cliente) a cambio de un pago. Los servicios pueden ser de cualquier tipo, como asesoría, mantenimiento, transporte, entre otros. El contrato establece los términos, condiciones, plazos y la remuneración por la prestación del servicio, así como las obligaciones y derechos de ambas partes.