B. En algún momento durante el curso del trastorno, el sujeto ha realizado comportamientos (p. ej., mirarse en el espejo, asearse en exceso, rascarse la piel, querer asegurarse de las cosas) o actos mentales (p.ej., comparar su aspecto con el de otros) repetitivos como respuesta a la preocupación por aspecto.