Describe las actividades relacionadas con el manejo de sustancias peligrosas, que incluyen generación, optimización, reciclaje, recolección, transporte, almacenamiento, tratamiento y confinamiento, enfatizando la necesidad de realizar estas actividades de manera segura y conforme a la normativa.
Se establece que las personas o entidades que manejen sustancias peligrosas deben adoptar medidas de seguridad, contratar seguros para cubrir posibles daños, y llevar un registro de sus actividades, asegurando la protección del personal y del medio ambiente.