El comportamiento de los grupos es un campo de estudio fundamental en la comprensión de las dinámicas organizacionales, ya que las propiedades intrínsecas de los grupos, como los roles, normas, estatus, tamaño y cohesión, influyen directamente en la efectividad y la toma de decisiones colectivas. Los roles, definidos como patrones de comportamiento esperado, pueden generar conflictos cuando las expectativas se contraponen, como lo demuestra el caso de Bill Patterson, quien enfrenta presiones laborales y personales. Las normas del grupo, como se ejemplifica en el experimento de Asch, pueden llevar a la conformidad incluso en contra del juicio individual, mientras que las jerarquías de estatus dentro del grupo pueden crear conflictos si los criterios no están alineados. El tamaño del grupo afecta tanto la velocidad de ejecución como la calidad de la resolución de problemas, con un riesgo inherente de "pereza social" en grupos más grandes.