PROGRAMA DE TRATAMIENTO COGNITIVO- 3RA PARTE
Avanzando en el cuestionamiento de creencias disfuncionales
Responsabilidad excesiva
Sobrestimar el peligro
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Intolerancia a la incertidumbre.
Perfeccionismo
Perfeccionismo
Los objetivos generales del tratamiento, así como las técnicas y formato a utilizar para las cuatro creencias disfuncionales que se abordan aquí, son iguales a los que se explicaron en el capítulo anterior. No obstante, hemos decidido presentar en dos capítulos diferentes las creencias que revelan una tendencia a sobrestimar el peligro o amenaza del estímulo ansiógeno (las obsesiones, en el caso del TOC), junto con las de intolerancia a la incertidumbre, se observan también en pacientes con fobias, agorafobia, trastorno por angustia y ansiedad generalizada.
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Parte 2. Prevención de recaídas
Sobrestimar el peligro
Recuérdese que en este caso había que distinguir entre la probabilidad de que sucedan acontecimientos negativos y la gravedad de los mismos.
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Por su parte, las creencias sobre perfeccionismo se producen en trastornos diferentes a los de ansiedad, como la anorexia nerviosa, y algo similar sucede con las de hiperresponsabilidad. No obstante, hay que recordar que como indicamos en el capítulo 4, la secuencia de las creencias a tratar depende de cuáles sean las que el paciente mantiene con mayor fuerza en relación con sus obsesiones y compulsiones asociadas
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Ejemplos:
a. Probabilidad: «Si me enfado con mi hijo, puede ponerse nervioso y pelearse con otros niños o salirse de la fila y que alguien tenga un accidente». «Seguramente he dejado el grifo abierto, se saldrá el agua, se inundará el piso y será un desastre en toda la finca». «Habré dejado el gas encendido, puede entrar en contacto con fuego y habrá una explosión o se Incendiará la casa». «Si no envuelvo bien este trabajo manual con cristales que ha hecho mi hijo, seguro que alguien lo coge en clase y se corta
b. Gravedad: «Tener una idea obsesiva es horroroso y catastrófico». «No puedo soportar aguantar sin hacer el ritual, lo paso fatal, es insoportable».
Técnicas
• Sobrestimación de peligro de tipo probabilidad: generar hipótesis alternativas y asignar nuevas probabilidades basándose en evidencias. Probabilidades acumuladas Análisis de la relación coste-beneficio entre la precaución y lo que previene. Experimentos conductuales
• Sobrestimación de peligro de tipo catastrofista: corrección estándar de catastrofismos una vez corregida la probabilidad. Experimentos conductuales.
ALEJANDRO: probabilidad del peligro
Alejandro, de 24 años y descrito ya en el capítulo 2, empezó a realizar comprobaciones sobre los 14 años.En el momento de nuestra evaluación tenía dudas sobre si había cerrado bien el gas, aparatos eléctricos, luces y grifos (lavabo, ducha, pila...), lo que comprobaba repetidamente cada vez que los usaba, cerrando cada vez siete veces y mirando al menos otras siete que hubiera quedado bien cerrado. También dudaba de si había cerrado bien las puertas o dejado las llaves puestas. Lo comprobaba al menos siete veces (a veces hasta veinte, sólo paraba por «vergüenza», por si le miraban los vecinos...) en la puerta de su casa, en la casa de su abuela, en el portal de la finca, en el buzón, en el candado de la bicicleta.
Luego se estimó una probabilidad para cada una de las posibilidades basándonos en los hechos previos en la misma circunstancia
Para el segundo paso: aceptando que el grifo hubiera quedado abierto (pues en caso contrario la secuencia de consecuencias no tendría lugar), nos planteamos hipótesis alternativas: 1) Que el sumidero tragara bien el agua del grifo que había quedado abierto.
Para el tercer paso: asumiendo que se diera la alternativa más inconveniente a la que se había asignado un 5% de probabilidades (el agua se desborda, por ejemplo, porque es un lavabo antiguo o está embozado...), seguimos generando alternativas tanto positivas como negativas, y estimando la probabilidad de ocurrencia de cada una.
Resultado final fue que aun en las peores circunstancias (que el grifo quedara efectivamente abierto) las probabilidades de ocurrencia de cada una de las secuencias temidas era cada vez menor, hasta llegar a ser inapreciable, dado que las posibilidades de solución positiva (alternativas diferentes) en cada uno de esos pasos eran sustancialmente mayores que las probabilidades de que, en realidad, se cumpliera el paso de la secuencia en cuestión.
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En primer lugar se utilizó la flecha descendente para conocer la cadena de temores que el paciente presentaba, que resultó ser la siguiente:
1-A lo mejor no he cerrado bien el grifo.
2-Se desbordará el lavabo.
3-Se inundará el piso.
4-Puede afectar a las casas de los vecinos.
5-Se estropearán muchas cosas de valor y se dañarán instalaciones.
6-No podré pagar los gastos, me veré en la calle, no podré seguir estudiando.
Análisis de la relación coste-beneficio
Tras estimar, la probabilidad de que suceda toda la cadena de peligros que el paciente prevé, se puede utilizar esta información para analizar la relación coste-beneficio entre las precauciones que el paciente toma y lo que pretende prevenir. A continuación se comparó el coste asociado a sus precauciones con el beneficio que supuestamente podían tener
1-Garantizar la no ocurrencia de un suceso con una probabilidad del 0,005%, cuya peor consecuencia sería tener que pagar una factura de agua corriendo durante varias horas, o una multiplicativamente menor de que ocurriera alguna consecuencia más grave.
2-También puede ilustrarse calculando, en función de la probabilidad de ocurrencia del suceso, cuántos años tendría que vivir para que sucediera una sola vez, y si en esas circunstancias vale la pena gastar una semana de vacaciones de cada año de su vida en prevenirlo.
Experimentos conductuales
Mientras se trabajaban los sesgos de sobrestimación del peligro, se reforzó el cuestionamiento de dichas estimaciones a través de pruebas de realidad directas.
Ana: gravedad del peligro
Ana, tenía 34 años, estaba casada y experimentaba ideas obsesivas muy variadas y algunas cambiantes, tanto del tipo genérico que hemos denominado autógeno («no quiero a mi novio..., «agredir a seres queridos»), como del que hemos llamado reactivo: comprobaciones en el trabajo y en casa de las cosas más habituales, y de otras más particulares ( «si es posible suicidarse con esta máquina», «si me puedo haber quedado embarazada de un perro»).Para debatir estos supuestos se empleó el cuestionamiento de catastrofismos.
Cuestionamiento de catastrofismosSe trata de ir planteando de manera secuencial distintos puntos de vista para abordar el problema, con el fin de situarlo en unos parámetros más adecuados y adaptativos. En este caso se plantearon cuatro preguntas:
PRIMERA
¿Qué es lo peor que podría pasar (si no pone en marcha sus estrategias de control)? y ¿cómo sería de malo u horroroso, y cuánto duraría...?
SEGUNDA
¿Qué cosas seguirá llevando adelante a pesar de este malestar?.-Éste es otro aspecto que ayuda a relativizar la situación temida. La toma de conciencia de que podrá seguir funcionando a pesar de que no se den las circunstancias perfectas. Se le preguntó que indicara qué cosas podría ser capaz de continuar realizando en estas circunstancias (sintiendo un intenso malestar).
TERCERA
¿Cómo sería de malo, horrible, molesto, este malestar, en comparación con otras cosas que pueden suceder?.- En este punto es importante ser cuidadoso para que el paciente no perciba el debate como el habitual mensaje que tantas veces reciben de: «no tienes derecho a quejarte, que hay otros que están peor». Es necesario transmitir que sólo se trata de situar las cosas en su lugar, para ajustar lo insoportables que resultan.
CUARTA
¿Qué puedo hacer para que esto sea lo menos molesto posible?.-En cuarto y último lugar, partiendo de que es un hecho constata de que esta situación sería desagradable y molesta (pero no horrorosa), nos preguntamos: «¿qué puedo hacer para que dure lo menos posible y sea lo menos intensa posible?». Pues, desde luego, no tengo por qué asumir ningún malestar innecesario.
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Experimentos conductuales
En estos casos, lo ideal es que los experimentos sean incluso sugeridos por el propio paciente y que se ensayen en la misma sesión para después poderlos practicar en casa
Ejemplos
"Soy responsable si alguien se daña con mi regalo de cristal». «Seré responsable si entran a robar en casa de mi abuela y no he comprobado que he cerrado bien», «Soy responsable del daño que pueda sufrir alguien si tiene un accidente tras acercarme en coche a su sitio». «Si no evito que mi madre tome sus pastillas en lugares públicos, se le pueden caer y será responsable si un niño las toma accidentalmente».
Técnicas
• El queso: hacer porciones con distintos porcentajes de «contribución».
• La flecha descendente para extraer toda la cadena de implicaciones y calcular probabilidades acumuladas.
• Contrastar con las valoraciones si el protagonista fuera otra persona y concienciación del doble rasero.
• El abogado defensor.
• Experimentos conductuales.
Nacho
Nacho, de 32 años, había empezado a tener rituales de comprobación cinco años antes. En el momento en que acudió a consulta realizaba comprobaciones en casa con el gas, el agua, la calefacción y las luces. Pero las que más interferencia le creaban eran las que hacía en su trabajo de albañil. La obsesión más frecuente era la duda de que pudiera haber cables detrás de los azulejos que estaba colocando en un baño, cocina o ducha...
Experimentos conductuales
En primer lugar, se le pidieron registros especialmente detallados de sus conductas de comprobación en el trabajo durante una se-mana, solicitándole además que no hiciera ninguna durante ese tiempo. El paciente cumplimentó la tarea de registrar, pero sus logros en la eliminación de rituales fueron casi anecdóticos como
cabía esperar.
En segundo lugar, se le pidió la misma tarea pero en diferentes condiciones: la terapeuta redactó una carta en la que asumía por completo todas las consecuencias que pudieran derivarse del hecho de que Nacho no comprobara durante una semana sus tareas en el horario laboral.
La flecha descendente y el queso en porciones
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• Que cuando se construyó el piso no existiera una normativa municipal que exigiera que no hubiera cables cerca de las zonas de aguas
O bien:
• Que el constructor o el propietario inicial ignoraran la normativa existente
O bien:
• Que inicialmente no fuera así pero como resultado de una reforma posterior quedaran cables (con conducción eléctrica) en zonas de aguas.
Y, posteriormente, en cualquiera de los casos:
• Que el dueño del piso no tuviera conocimiento de que allí hubiera cables.
• Que la persona a cargo de la reforma tampoco tuviera conocimiento de esto, ni se hubiera preocupado de estudiar las instalaciones previas.
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Preguntas como las siguientes suelen ayudar a caer en la cuenta de que uno no puede responder sobre aquello que no está en su mano:
• ;Tiene el paciente alguna capacidad de decisión sobre el hecho de que las personas puedan desvanecerse por motivos físicos imprevisibles?
• ¿Ha diseñado el paciente la capacidad perceptiva del ser hu-mano?
Isabel
Se trata de una paciente que hacía gran número de comprobaciones: al salir de casa comprobaba el gas, las puertas, las ventanas, los aparatos eléctricos.
Al salir de su taller comprobaba, además de lo anterior, los grifos y el aire acondicionado. También tenía dudas de que alguien pueda dañarse o cortarse con algún objeto que ella hubiera olvidado fuera de su sitio o similar. Todos los días comprobaba que la ropa de sus hijos no tuviera objetos cortantes, punzantes o piezas pequeñas. También los bocadillos que les acababa de preparar y las mochilas. Y en su vida cotidiana comprobaba la ropa cada vez que la doblaba y guardaba en el armario, y de nuevo cuando se la ponía. Además presentaba muchos comportamientos de evitación.
La flecha descendente y el queso en porciones
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Finalmente, encontramos útil realizar las siguientes preguntas, sobre la posibilidad de ser responsable de cosas que no puede elegir, ya que en su caso estos hechos sólo se producirían si no se percatase de ellos, o por cosas que no estaban en su mano y quedaban fuera de su alcance y sus posibilidades de control:
• ¿Es propio de la naturaleza humana que no podemos percatarnos de cada una de todas las cosas que pasan a nuestro alrededor?
• ¿Ha decidido ella que el campo de visión de las personas sea limitado?
• ¿Puede ser responsable de que nuestra capacidad de atención también lo sea?
• ¿O de que a veces nos ensimismemos pensando en nuestras cosas o prestando atención a las personas con quienes estamos?
• Y si todo esto es así, ¿cómo podría ella escapar al hecho de que le afecten los rasgos humanos comunes?
Respecto a aspectos que no tuvieran ya que ver con su capacidad de percepción:
• ¿Puede ella influir en que los niños pequeños tiendan a explorar el mundo llevándoselo a la boca y no sepan valorar la peligrosidad de lo que hacen?
Ejemplos: «Puedo y debo despejar totalmente mis dudas». «Dudar sobre lo que pienso me resulta insoportable». «Necesito estar seguro de lo que pueda pasar o de que no va a pasar nada malo por un despiste mío». «No debería dudar, no lo aguanto».
Técnicas: • Técnicas de terapia racional emotiva para exigencias y necesidades absolutistas.
• Evidencias a favor y en contra de la posibilidad de certezas completas en distintos ámbitos y, en particular, con las dudas obsesivas.
• Ventajas e inconvenientes de mantener esta creencia y los esfuerzos a que da lugar. (Estos dos puntos están incluidos en el primero).
• Corrección estándar de los catastrofismos derivados, tipo «no puedo soportar las dudas».
sergio
Se ha descrito en el capítulo 3 el caso de Sergio, que tenía 25 años cuando acudió a tratamiento psicológico por primera vez tres meses después de experimentar su tercera reagudización de sintomatolo-gía obsesiva. En esta ocasión se centraba en dudas sobre si su vida era una película, si sus experiencias eran reales o parte de una trama tipo show de Truman o Matrix. Estas dudas estaban presentes «todo el tiempo, como si me ocupara las tres cuartas partes de mi cerebro. Y el otro cuarto de mi cerebro es el que me dice: no, que tu familia es real, que te quiere». El paciente se sentía desbordado ya para intentar controlarlas y los intentos de control eran mayoritariamente internos o encubiertos: trataba de recordarse que la idea no tenía sentido, buscaba pruebas interiormente... y realizaba algunas comprobaciones externas (comprobar que conservaba cicatrices, fotos...).
Para las leyes que afectan al comportamiento humano (y a muchos otros aspectos físicos), las cosas pueden ser mucho más complejas, como también se ha comentado.
Técnicas de terapia racional emotiva (TRE)
PRIMERO Preguntarse si la norma es rígida.
Se informa al paciente de que como consecuencia de ello, en caso de que su debería no se cumpla, se producirá una intensa reacción emocional negativa.
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SEGUNDO Preguntarse si la norma es realista
En el mundo hay leyes reales que mueven las cosas, aunque no conozcamos muchas de ellas.
Podemos poner a prueba su existencia real en múltiples ocasiones y constatamos que el efecto esperado se produce.
En el caso de la ley «yo no debería experimentar dudas constantemente», es evidente que no se cumple, puesto que el paciente experimenta dudas sin cesar.
Es habitual encontrar, como leyes generales del mundo, algunas que afectan a todos, tales como:
El ser humano se pregunta sobre su naturaleza, origen y devenir, así que el paciente ha tenido que hacerlo en algún momento.
• El ser humano duda de la mayoría de cosas, ya que el mundo es muy grande y complejo, y nuestra capacidad de conocimiento y percepción, limitadas.
• Dudamos más de aquello sobre lo que no tenemos certezas completas.
Algunas dudas no pueden nunca responderse con certezas completas por su propia naturaleza.
TERCERO Preguntarse si la norma es adaptativa.
Lista de ventajas y desventajas de la norma.
• La implicación en conductas de comprobación para eliminar las dudas
• El aumento y mantenimiento constante de ideas obsesivas de duda como consecuencia del efecto rebote.
• El tiempo perdido en esto, y no aprovechado en cualquier otra cosa.
• Al menos parte de las implicaciones que el TOC haya tenido en su vida de pareja, familiar, laboral.
• El malestar generado cada vez que se constata que su norma no se cumple.
• Los buenos momentos y experiencias perdidos.
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Experimentos conductuales
• Preguntar a seis allegados con los que tuviera confianza, si alguna vez se habían preguntado por el origen de la vida, o si habrá algo después de la muerte, y qué será.
• Preguntarles, a continuación, si en alguna época de su vida estas cuestiones les han ocupado la mente en una proporción importante, y han llegado a agobiarles
• Y, por último, qué factores creen que influyeron en que dejaran de estar tan presentes o de provocar malestar.
Ejemplos: «Debo conseguir dejar todo perfecto». «Debo pensar siempre las cosas adecuadas». «Si mis rituales no son perfectos, hay que repetirlos».
Técnicas: • Técnicas de terapia racional emotiva para exigencias absolutistas.
• Evidencias a favor y en contra de la posibilidad de perfección en distintos ámbitos.
• Ventajas e inconvenientes de mantener esta creencia y los esfuerzos que conlleva.
• Experimentos conductuales
Rafael
Se trata de un hombre casado de 42 años que presentaba dudas sobre posibles errores y que ya fue descrito en el capítulo 3. Ahora vamos a incidir en esas mismas dudas obsesivas pero referidas a su ámbito profesional. Recordemos que trabajaba de administrativo en una empresa de compra-venta de vehículos usados, en concreto se ocupaba de las áreas de contabilidad, personal, tramitación de documentación de los vehículos, y recepción
Técnicas de terapia racional emotiva para exigencias absolutistas
PRIMERO Le preguntamos si consideraba que esa norma era rígida. Si aceptamos que la exigencia era rígida, también había que aceptar que si la realidad la contradice lo pasaremos doblemente mal
SEGUNDO Le preguntamos si pensaba que la norma era realista
Partimos de la existencia en el mundo de leyes reales que rigen el funcionamiento de las cosas.
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Concluimos que según las leyes que afectan a todos los seres humanos es posible que el paciente se equivoque, ya que no es perfecto. Además, cuando estamos inmersos en situaciones estresantes es más probable que nos despistamos, cometamos errores, etc. Pero sólo en el caso de que se den las condiciones para que la persona realice valoraciones disfuncionales y utilice estrategias de control inadecuadas (tal como hizo él), se logra paradójicamente que se conviertan en dudas obsesivas.
De modo que Rafael aceptó que por el hecho mismo de ser humano era normal equivocarse, no ser perfecto y que no podía hacer nada para cambiar esa ley universal.
Hay otras leyes (normas) que inciden específicamente en este paciente y en otras personas con problemas similares, tales como:
• Las personas que dan un significado personal a sus intrusiones de duda, las valoran como peligrosas, se sienten excesivamente responsables por las posibles (pero poco probables) consecuencias negativas y, además, son hiperexigentes consigo mismas presentarán más malestar emocional cuando experimenten dudas que el resto de las personas que no hacen este tipo de valoraciones.
• Cuando las personas experimentan malestar emocional tienden a hacer algo que lo disminuya y esa consecuencia que obtienen se convierte en un refuerzo positivo que hace que dicha conducta se repita, pasando a ser un ritual.
Tercero - Le preguntamos si consideraba que la norma era adaptativa. Rafael tenía claro que mantener la norma de autoexigirse no cometer error alguno en su trabajo, o de dejar todo perfecto, no le había sido de utilidad y sí en cambio acarreado muchas consecuencias negativas. En definitiva, su calidad de vida se había deteriorado significativamente como consecuencia de sus creencias de que las cosas podían y debían hacerse de manera perfecta.
carolina
Se trata de una mujer, de 38 años, que tenía intrusiones obsesivas sobre la posibilidad de ensuciarse o sentirse sucia y cuyo problema se había iniciado hacía doce años cuando su hijo era bebé y una amiga suya (enferma de sida) le acarició.Tras este acontecimiento comenzó a tomar medidas de limpieza exageradas con todo lo que tuviera relación con su hijo durante los siguientes dos años. a. Todo ello la llevó a que su vida se convirtiera en continuas conductas ritualizadas de limpieza, pues tenía que realizarlas de un modo determinado y siguiendo un orden estricto para que fueran «eficaces», es decir, para lograr eliminar toda posibilidad de poder ensuciarse y seguir sintiéndose limpia.
Algunas de las valoraciones disfuncionales que hacía Carolina tenían que ver con una rígida adhesión a creencias de perfeccionismo. En definitiva, se autoexigía que sus rituales de limpieza debían ser perfectos para lograr su objetivo: no ensuciarse, no sentir asco, no sentir repugnancia.
A continuación vamos a ilustrar la aplicación de algunas de las técnicas terapéuticas que trabajamos en este caso en concreto: evidencias a favor y en contra de la posibilidad de perfección en distintos ámbitos, ventajas e inconvenientes de mantener esta creencia y los esfuerzos que conlleva, y experimentos conductuales.
Experimentos conductuales: Al finalizar la primera sesión, la tarea que se le asignó fue la siguiente: cometer intencionadamente algún pequeño error, y establecer a priori su predicción de lo que iba a ocurrir y contrastar con lo que realmente sucediera. Al finalizar la segunda sesión, se le propuso llevar a cabo pruebas de realidad centradas en algunos de sus rituales de limpieza.
Se emplean dos sesiones, una cada quince días, una vez finalizado el tratamiento. Los objetivos fundamentales de ambas sesiones son éstos:
• Recordar el modelo explicativo del TOC
• Recordar que mientras tenga consciencia y viva, lo más probable es que tenga intrusiones desagradables, como el resto de la gente.
• Subrayar el papel activo que ha tenido en su propia recuperación y cómo fue consiguiendo los cambios necesarios para llegar al punto actual.
• Insistir en que las estrategias que ha aprendido deben seguir practicándose en especial para «atacar» otras posibles valoraciones disfuncionales.
• Estar atento a posibles señales de recaída.
• Diferenciar entre caída y recaída. Qué hacer en ambos casos
• Identificar estresores que aumentan la vulnerabilidad a que sus intrusiones normales se conviertan en obsesiones.
• Ocupación del tiempo libre
• Abordar emociones negativas y miedos relacionados con el fin de la terapia.
Concienciación del doble rasero.
• ¿Pensarías, si uno de tus hijos consume una pastilla que le dañe, que el responsable de este hecho es el acompañante de la persona a quien se le cayó?
El abogado defensor.
El terapeuta se coloca en la posición de «fiscal», acusando al paciente de ser responsable si se produjeran las consecuencias que teme. Se trata de pedir al paciente que actúe de abogado defensor, aceptando sólo evidencias, y defendiéndose con todas sus fuerzas argumentales, pues estamos en un juicio en el que verdaderamente está en juego ir a la cárcel.
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Evidencias a favor y en contra de la posibilidad de perfección en distintos ámbitos: Se le propuso analizar las evidencias que podía tener a favor y en contra de hacer las cosas de forma perfecta en distintos ámbitos partiendo de su experiencia. Con tal propósito tomamos ejemplos de su vida académica, profesional y doméstica.
Ventajas e inconvenientes de mantener esta creencia y esfuerzos que conlleva: Carolina a este punto ya consideraba que mantener la creencia de seguir realizando sus rituales de limpieza de forma perfecta no tenía sentido, y que le reportaban toda una serie de inconvenientes y esfuerzos inútiles que interfieren gravemente en su calidad de vida, estos son algunos: Cantidad de tiempo invertido, el coste económico, desgaste de tejidos, discusiones frecuentes con su marido e hijo y malestar emocional