En 2003, durante la clausura de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, se enfrentaron los criterios de responsabilidad y representatividad. A pesar de que el rector (anfitrión) debía presidir el evento según el criterio de responsabilidad, se aplicó el criterio de representatividad. La Reina presidió el evento desde el centro de la mesa, seguida por el Presidente de Cantabria, la Ministra de Educación, el Rector, el Alcalde de Santander, el Director de la Real Academia Española y, por último, el Secretario General de la Universidad. Se optó por una presidencia intercalada, comenzando por la derecha y alternando los puestos.