es un aspecto multidimensional que abarca varios atributos, cada uno de los cuales juega un papel crucial en la satisfacción del usuario y el éxito del sistema. La disponibilidad, modificabilidad, seguridad, confiabilidad e interoperabilidad son fundamentales para crear soluciones efectivas y sostenibles. Además, las pruebas de usabilidad y la implementación de metodologías como PSP son prácticas valiosas que contribuyen a mejorar continuamente la calidad del software. Al enfocarse en estos aspectos, los equipos de desarrollo pueden crear productos que no solo cumplan con los requisitos técnicos, sino que también brinden una experiencia de usuario excepcional.