Los cambios psicosociales en la adolescencia influyen de manera significativa en la planificación educativa al impactar la interacción, el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes en el entorno escolar. La identidad en formación, las relaciones sociales en evolución y la búsqueda de autonomía requieren una planificación educativa que promueva la autoexploración, habilidades sociales, autoestima, responsabilidad y bienestar emocional. Integrar estrategias que fomenten un ambiente inclusivo, el desarrollo de la identidad positiva, la autonomía en el aprendizaje y el apoyo emocional contribuye a un entorno educativo que respalda el crecimiento integral de los estudiantes durante esta etapa crucial de desarrollo.