-Crecimiento desproporcionado en ambos maxilares, lo que resulta en malformaciones simétricas en la cara.
-El 80% de los casos, el querubismo se debe a una mutación genética. Además, en el 50% de los casos, tiene un componente hereditario.
-El trastorno puede causar deformidades faciales antiestéticas y efectos psicológicos severos, especialmente durante la infancia y la adolescencia. Además, puede provocar problemas en la visión, obstrucción de las vías respiratorias, dificultades en el habla y la masticación, entre otros.
-Se manifiesta durante la infancia y la adolescencia, generalmente alrededor de los cuatro años, y tiende a revertir en la edad adulta1.
-Imagen radiolúcida multilocular: En las radiografías, el querubismo se presenta como áreas oscuras (radiolúcidas) con múltiples compartimentos o cavidades. Estas áreas representan la destrucción del hueso.
-Destrucción bilateral del hueso: El querubismo afecta ambos maxilares (superior e inferior). La destrucción del hueso es simétrica en ambos lados de la cara.
-Expansión y adelgazamiento de las placas corticales: Las placas óseas que forman las corticales (superficies externas) de los maxilares se vuelven más delgadas debido a la expansión de las áreas afectadas.
-Afectación del maxilar inferior: En el maxilar inferior, el querubismo puede afectar el cuerpo y la rama mandibular, incluso perforando la corteza ósea. Sin embargo, el cóndilo (la parte que se articula con el cráneo) generalmente permanece sin lesiones.
-Desplazamiento de dientes no erupcionados: Los dientes que aún no han salido (no han hecho erupción) pueden verse desplazados dentro de las áreas afectadas, dando la impresión de que están flotando.