Las paranoias son infrecuentes en todo el espectro general de la clínica psiquiátrica. Son patologías más fáciles de observar en los consultorios externos de los hospitales generales. Los pacientes a veces deben ser internados, porque llevan a cabo episodios de excitación psicomotriz, escándalos, agresiones, amenazas, querellas agraviantes, etcétera, razón por la cual casi siempre hay intervención policial y judicial. Por lo general, estos pacientes llegan a la consulta por propia voluntad, cuando “tocan fondo” en su vida de relación laboral y familiar, ya que no se sienten enfermos, pero para negociar su situación acceden a ir a la consulta con un psiquiatra. Frente al relato de estos pacientes pueden verse con nitidez, por una parte, el sistema delirante, y por otra, el tipo de personalidad que la sustenta.